El mosaico

A modo de sencilla definición podríamos decir que el mosaico (gr. musa) es una técnica artesanal para decorar superficies, que se compone de pequeñas piezas de piedra, azulejo, vidrio, llamadas teselas, dispuestas sobre un soporte conformando formas geométricas, florales o figurativas; de origen romano, la técnica más generalizada era la denominada “opus tesellatum”.

Un poco de historia

Los vestigios más antiguos del mosaico los encontramos en Creta (hacia 1600 a.C) y en la Grecia antigua, pero su auge y uso generalizado se los debemos al Imperio Romano. En esta época su finalidad era la decoración pavimental, después con la llegada del Cristianismo comienza a aplicarse a la decoración de paredes, alcanzando su máximo desarrollo con el arte bizantino. Tras el Renacimiento comienza su declive y no volverá a resurgir hasta mediados del s. XIX. Fue Antonio Gaudí quien le dió un extraordinario impulso a partir de 1900, aunque ya no son figurativos y el material con el que se elaboran son azulejos cerámicos.

Muestra de mosaico · Juan Antonio Orellana Aguilera

Los trabajos de mosaicos son de realización propia o se hacen por encargo, pudiendo optar entre:

    • murales sobre malla
    • mosaicos para encastrar
    • tableros de mesa
    • cuadros
    • macetas
    • espejos
    • bandejas
    • números de casas
    • etc
Muestra de mosaico · Juan Antonio Orellana Aguilera

Los mosaicos los podemos colocar tanto en el exterior como en el interior, (dependiendo del soporte), y su precio final dependerá de variables como tamaño, materiales a emplear o complejidad del diseño.

Muestra de empedrado · Juan Antonio Orellana Aguilera

El empedrado o adoquinado

También realizo todo tipo de trabajos de empedrado: granadino, decorativo, basto y adoquinado, o combinaciones entre ellos. Los precios, al igual que sucede con nuestros mosaicos varían en función del tamaño,los materiales, la complejidad del diseño etc.

Las raíces del Empedrado Granadino las encontramos en la cultura de Alándalus. Heredero del mosaico, el empedrado utiliza cantos rodados de mayor tamaño que las teselas del mosaico. Fueron los Nazaríes los que aprovecharon la laja de pizarra que se encuentra en los ríos de Granada, innovando con la utilización de la espiga en la formación del dibujo, creando así la variante del empedrado conocida como Empedrado Artístico Granadino. La forma de trabajar el empedrado es dibujar sobre un lecho de mortero seco, el motivo que hayamos diseñado, disponiendo la laja en forma de espiga sobre los trazos marcados, para acabar con el relleno, cubriendo con cantos rodados de piedra caliza las zonas donde no hay dibujo, para terminar con la fragua.

La función de un empedrado es el embellecimiento del pavimento, casi siempre en exteriores, siendo la decoración predominante geométrica o floral.